Swirvle | Guía práctica de como hacer un inventario de productos para tu negocio

Guía práctica de como hacer un inventario de productos para tu negocio

Guía práctica de como hacer un inventario de productos para tu negocio

Arturo A.

Digital Marketing Expert and AI Enthusiast

3 feb 2026

Aprende como hacer un inventario de productos con esta guía. Optimiza tu stock, reduce pérdidas y toma decisiones basadas en datos para hacer crecer tu negocio.

Saber cómo hacer un inventario de productos no es solo contar cajas en la bodega. Es el proceso estratégico que, bien ejecutado, se convierte en el pilar de la rentabilidad de tu negocio. Dejarlo al azar es un error costoso; dominarlo te da una ventaja competitiva real, permitiéndote tomar decisiones mucho más inteligentes sobre qué comprar y cuándo vender.

Por qué un inventario preciso es el motor de tu negocio

Mujer en delantal revisa estantes y productos con una tablet, realizando un inventario preciso.

Piensa en el inventario como el sistema nervioso central de tu tienda. Cuando funciona bien, todo fluye. Pero si falla, el impacto se siente en todas partes, desde el flujo de caja hasta la cara de decepción de un cliente. Un mal control se traduce, sin rodeos, en pérdidas económicas.

Imagina una cafetería que no le pone atención a las fechas de caducidad de sus jarabes o granos de café. Eso es merma, dinero directo a la basura. Lo mismo pasa en una barbería con esas ceras para el cabello que llevan meses en el estante, acumulando polvo. No solo ocupan espacio valioso, sino que representan capital congelado que podrías estar usando para otra cosa.

El impacto directo en tu rentabilidad

La precisión en tu inventario no es opcional, es una necesidad operativa básica. Saber qué tienes, cuánto vale y cómo se mueve te da el poder de tomar decisiones que de verdad impulsan tus ganancias.

Un taller mecánico que sabe exactamente qué filtros de aceite rotan más rápido puede anticiparse a la demanda y hasta negociar mejores precios por volumen con sus proveedores. Del mismo modo, un autolavado que registra cada litro de shampoo y cera que usa evita dos escenarios terribles: las compras de pánico a sobreprecio o el exceso de stock que ahoga el flujo de efectivo.

Un buen inventario te grita cuáles son tus productos estrella y cuáles son los "villanos" que solo roban espacio y dinero. Sin esa data, básicamente estás navegando a ciegas, arriesgando tu capital y, peor aún, la confianza de tus clientes.

Evitando la frustración del cliente y las ventas perdidas

Pocas cosas frustran más a un cliente que llegar a tu negocio buscando algo específico y escuchar un "se nos terminó". Esas roturas de stock son más que una venta perdida en el momento; dañan tu reputación y, muy probablemente, mandan a ese cliente directo con tu competencia.

Aquí es donde la tecnología, como un buen sistema Punto de Venta (POS) con control de inventario integrado, se vuelve tu mejor aliado. En lugar de depender de conteos manuales que siempre tienen errores, cada venta actualiza tus niveles de stock al instante. Esto te permite configurar alertas de stock bajo y automatizar órdenes de compra para que tus productos más populares nunca falten. Al conectar tu inventario con tus ventas diarias, no solo optimizas tus recursos, sino que descubres cómo aumentar las ventas en tu negocio de forma mucho más inteligente.

Para empezar, hay que sentar las bases del control de inventario

Antes de siquiera pensar en contar el primer producto, necesitas construir una base sólida. Saltar esta preparación es como levantar una casa sin cimientos; tarde o temprano, los problemas aparecen y te cuestan tiempo y dinero. Un sistema de inventario bien estructurado desde el día cero es tu mejor defensa contra el caos.

El primer paso para poner orden es darle a cada producto su propia identidad. Aquí es donde entra el famoso SKU (Stock Keeping Unit), un código alfanumérico que básicamente es el "CURP" de cada artículo en tu negocio.

¿Por qué cada producto necesita un SKU único?

Un SKU es mucho más que un simple código. Es la pieza clave para rastrear cada variación de un producto de manera individual. Sin un sistema de SKUs, sería imposible saber si vendes más café en grano de Chiapas o de Veracruz, o si en tu barbería las ceras para cabello de fijación fuerte se mueven más rápido que las de acabado mate.

Piénsalo con los jarabes de una cafetería. No te sirve de nada saber que tienes 100 botellas de "jarabe". Lo que necesitas es saber cuántas tienes de cada sabor, y para eso usas SKUs:

  • CAF-JAR-VAI-750ML: Jarabe de Vainilla, botella de 750 ml.

  • CAF-JAR-CAR-750ML: Jarabe de Caramelo, botella de 750 ml.

  • CAF-JAR-AVE-750ML: Jarabe de Avellana, botella de 750 ml.

Este nivel de detalle es oro puro. Te permite identificar con una precisión quirúrgica qué sabores son los favoritos de tus clientes y cuáles solo están acumulando polvo en la estantería. Con esta información, tus decisiones de compra se basan en datos fríos, no en corazonadas.

Organiza tu inventario en categorías lógicas

Una vez que cada producto tiene su identidad única, el siguiente paso es agruparlos de una manera que haga sentido. Una buena categorización te simplifica la vida, facilita los conteos físicos y te ayuda a analizar el rendimiento de diferentes líneas de producto. La estructura ideal, por supuesto, depende totalmente de tu tipo de negocio.

Por ejemplo, un autolavado podría organizar su inventario de esta forma:

  • Limpieza Exterior: Shampoos, ceras, desengrasantes, abrillantador de llantas.

  • Limpieza Interior: Limpiadores de tapicería, acondicionadores de piel, protectores de tablero.

  • Herramientas y Consumibles: Microfibras, cepillos, guantes, cubetas.

Con esta estructura, puedes ver de un vistazo qué categoría se está comiendo más presupuesto y dónde podrías optimizar costos. En una barbería, las categorías podrían ser 'Productos para Cabello', 'Cuidado de Barba' y 'Herramientas Desechables'. El principio no cambia: crear orden para facilitar el control.

La categorización no es solo para tener todo bonito y ordenado. Es una herramienta estratégica que te dice qué áreas de tu negocio generan más ganancias y cuáles necesitan un empujón.

Elige un método para valorar tu inventario

Saber cuánto vale lo que tienes en el almacén es tan crucial como saber qué tienes. El método que elijas para valorar tu stock pega directamente en tu contabilidad y, por lo tanto, en los impuestos que pagas. En México, los más comunes son PEPS y Costo Promedio.

  • PEPS (Primeras Entradas, Primeras Salidas): Este método da por hecho que los primeros productos que compraste son los primeros que vendes. Es la opción lógica para negocios con productos perecederos. Por ejemplo, una cafetería debe usar primero los granos de café más antiguos para que no se echen a perder.

  • UEPS (Últimas Entradas, Primeras Salidas): Es la idea contraria: lo último que entró es lo primero que sale. Es mucho menos común y, de hecho, en muchos países no está permitido para fines fiscales porque puede distorsionar las ganancias en épocas de inflación.

  • Costo Promedio Ponderado: Con este método, calculas un costo promedio para todos los artículos iguales que tienes en stock. Cada vez que recibes mercancía nueva a un costo diferente, el promedio se recalcula. Es súper práctico para negocios que manejan grandes volúmenes de productos idénticos comprados a precios que fluctúan, como un taller mecánico con su stock de tornillos o filtros.

La elección no es algo que debas tomar a la ligera. Lo mejor es que lo platiques con tu contador para decidir cuál se alinea mejor con tu modelo de negocio y con las regulaciones fiscales en México.

Y para cerrar este punto: el mejor sistema del mundo se viene abajo si el equipo no sabe cómo usarlo. Es fundamental que asignes roles y responsabilidades claras. Define quién recibe la mercancía, quién la da de alta en el sistema, quién hace los conteos cíclicos y quién se encarga de investigar las discrepancias. Un proceso bien definido y comunicado a todos es la mejor vacuna contra los errores humanos.

Estrategias de conteo físico: ¿cuál funciona mejor para ti?

Una vez que tienes bien definidos tus SKUs y categorías, llega el momento de la verdad: contar físicamente lo que hay en la bodega o en los estantes. Este proceso, que muchos ven como una simple tarea administrativa, es en realidad el corazón de una buena gestión. Es lo que valida (o corrige) toda la información que vive en tu sistema.

La estrategia que elijas para hacer este conteo va a impactar directamente tu operación diaria, la precisión de tus números y, por supuesto, el tiempo que tu equipo tiene que invertir. Hay dos caminos principales: el inventario periódico y el inventario cíclico. Ninguno es mejor que el otro en abstracto; la decisión correcta depende del tamaño, el ritmo y las particularidades de tu negocio.

Vamos a analizar cada uno con escenarios del día a día para que veas cuál encaja mejor con tu realidad.

Inventario periódico: un recuento completo de golpe

Este es el método de toda la vida. El inventario periódico consiste en detener las operaciones por un periodo corto —generalmente un día o un fin de semana— para contar absolutamente cada uno de los productos que tienes en stock. Es un "todo o nada" que busca sacar una fotografía completa y exacta de tu inventario en un momento específico.

Este enfoque funciona de maravilla para negocios más pequeños o con un catálogo de productos manejable. Piensa en una boutique de ropa. Para ellos, cerrar un lunes, que suele ser su día más flojo, para hacer un recuento total es perfectamente viable. Pueden organizar a su equipo, contar cada prenda, verificar tallas y colores, y al día siguiente reabrir con datos 100% actualizados, listos para planificar la nueva temporada.

Lo mismo aplica para un pequeño taller mecánico. Hacer un inventario completo una o dos veces al año le permite tener un control claro sobre las piezas de alta rotación y aquellas que nomás están acumulando polvo, sin interrumpir de forma grave el servicio a sus clientes.

El inventario periódico te da una visión panorámica y precisa en un instante, pero su gran desventaja es que te obliga a ponerle pausa al negocio. Para locales con mucho movimiento, cerrar es perder ventas, así de simple.

Inventario cíclico: un enfoque continuo y por partes

El conteo cíclico, en cambio, es una estrategia mucho más dinámica y fluida. En lugar de contar todo de un solo jalón, se cuentan pequeñas secciones del inventario de forma rotativa y constante. Por ejemplo, un día se cuentan los productos de una categoría, al día siguiente otra, y así te sigues hasta haber cubierto todo el stock a lo largo de un trimestre o semestre.

Este método es la salvación para los negocios que simplemente no pueden darse el lujo de cerrar. Imagina una cafetería o una tiendita de abarrotes con un flujo constante de gente. Para ellos, bajar la cortina un día entero es impensable. Con el conteo cíclico, pueden dedicar una hora cada mañana, antes de que empiece el movimiento fuerte, a verificar una sección: los lunes la leche y los lácteos, los martes los jarabes, los miércoles los granos de café, y así.

Un autolavado también se beneficia muchísimo de esta técnica. Pueden revisar el stock de ceras una semana, los shampoos la siguiente y las microfibras la que sigue. Esto no solo mantiene los datos del inventario actualizados todo el tiempo, sino que también permite cachar problemas como robos o mermas casi al momento, en lugar de esperar meses para descubrir el faltante en un conteo anual.

Comparativa de Métodos de Conteo de Inventario Físico

Para que puedas visualizar mejor las diferencias y decidir qué te conviene, aquí tienes una comparación directa. No hay una respuesta única; la clave está en entender cómo opera tu negocio y qué método te va a dar el control que necesitas sin interrumpir tu flujo de ventas.

Criterio

Inventario Periódico

Inventario Cíclico

Frecuencia

Poco frecuente (anual, semestral).

Continuo (diario, semanal).

Interrupción operativa

Alta, requiere cerrar el negocio.

Mínima o nula, se integra en la operación.

Recursos necesarios

Requiere un gran esfuerzo concentrado.

Demanda un esfuerzo constante pero menor.

Precisión de datos

Alta en el momento del conteo, pero se degrada con el tiempo.

Se mantiene alta de forma constante.

Detección de errores

Los problemas se detectan meses después.

Permite identificar y corregir discrepancias rápidamente.

Ideal para

Boutiques, talleres, negocios con menos productos.

Cafeterías, autolavados, farmacias, negocios de alto volumen.

Al final, la elección depende de tu operación. Lo importante es que el método elegido te dé información confiable para tomar mejores decisiones de compra, identificar pérdidas y, en última instancia, mejorar tu rentabilidad.

Para un barbero, por ejemplo, el conteo cíclico puede ser tan simple como revisar el stock de todas las ceras al final del turno de un lunes y los shampoos el martes. De esta forma, se asegura de que su proceso de cómo hacer un inventario de productos sea una rutina integrada y no una tarea monumental que deba enfrentar una vez al año. La clave, como en casi todo, es la consistencia.

Digitaliza y automatiza tu inventario con un sistema POS

Decirle adiós al papel y a las hojas de cálculo no es solo una movida de modernización; es un salto estratégico que te pone en control de tu operación. Cuando se trata de gestionar el inventario, la tecnología es tu mejor aliada, y un buen sistema de Punto de Venta (POS) es la pieza central que lo une todo.

Un POS robusto cambia las reglas del juego sobre cómo hacer un inventario de productos. En lugar de depender de apuntes manuales donde un error es casi inevitable, cada venta, cada devolución y cada entrega de mercancía actualiza tu stock automáticamente. En tiempo real. Esta visibilidad te permite tomar decisiones con datos duros en la mano, no con corazonadas.

El punto de partida: configurar tu catálogo en el POS

Lo primero es cargar tu catálogo de productos al sistema. Esto significa crear cada artículo con su SKU único, precio, costo y el proveedor que te lo surte. Sí, es un trabajo minucioso al principio, pero es el cimiento sobre el que se construirá toda la automatización.

Piensa en una cafetería. No basta con añadir "Café Americano" al menú. Dentro del POS, se configura una receta que, por cada venta, descuenta los gramos exactos de café, el vaso y la tapa del inventario. Lo mismo pasa con los modificadores: si un cliente pide leche de almendras, el sistema sabe que debe restar esa leche específica, dándote un control milimétrico de cada insumo.

Un POS que maneja recetas y modificadores es indispensable para negocios de comida y bebida. Te ayuda a saber exactamente cuánto te cuesta cada platillo y cuál es tu margen real, algo que es prácticamente un tiro al aire con métodos manuales.

El flujo de inventario en tiempo real

Una vez que todo está configurado, el POS se convierte en el cerebro de tu negocio. El ciclo es sencillo pero increíblemente potente:

  1. Entradas de mercancía: Llega un pedido del proveedor y lo registras en el sistema, ya sea escaneando los códigos de barras o seleccionando los artículos. Tu stock sube al instante.

  2. Ventas del día: Cada vez que un cliente compra algo, el cajero lo marca en el POS y el sistema descuenta esos productos del inventario. Sin que tengas que mover un dedo.

  3. Ajustes y mermas: Si un producto se rompe, caduca o se pierde, lo registras como merma. Así, el sistema refleja esa pérdida y tus números se mantienen exactos.

Este flujo constante elimina la incertidumbre. Ya no tienes que esperar a un conteo físico para saber qué te falta.

El proceso general de un inventario bien llevado se puede resumir en tres fases clave: preparar, contar y analizar. Un sistema digital te ayuda a ejecutar cada una a la perfección.

Diagrama de flujo que ilustra los tres pasos clave en los métodos de inventario: preparar, contar y analizar.

Este esquema visualiza cómo la tecnología puede darle estructura y simplicidad a una tarea que, de otra forma, se vuelve un dolor de cabeza.

Automatiza las alertas y las órdenes de compra

Una de las joyas de un buen sistema POS es la capacidad de programar alertas de stock bajo. Le dices al sistema cuál es el nivel mínimo para tus productos clave y, cuando las existencias llegan a ese punto, te avisa. Así reaccionas a tiempo y evitas el clásico "se nos acabó".

Imagina un autolavado que configura una alerta para su cera premium. Cuando el sistema detecta que solo quedan 5 galones, le manda una notificación al gerente. Con un par de clics, puede generar la orden de compra al proveedor. Esto garantiza que nunca se queden sin su producto estrella, lo que mantiene contentos a los clientes y el dinero fluyendo.

Para las pymes en México, un sistema como Swirvle, que ofrece este control en tiempo real, es crucial para no quedarse con mercancía estancada o, peor aún, perder ventas por falta de producto. Se estima que sin un inventario centralizado, entre el 10% y el 15% de la mercancía puede quedarse acumulando polvo. Al integrar compras, ventas y recetas en una sola plataforma, ese problema desaparece.

Gestión centralizada para múltiples sucursales

Si tienes varias ubicaciones, como una cadena de barberías, el inventario puede volverse un caos. Un sistema POS centralizado en la nube es la solución.

Desde una sola pantalla, el dueño o gerente puede:

  • Ver el stock de todas las sucursales al momento.

  • Saber qué tienda tiene producto de más y a cuál le falta.

  • Hacer transferencias de inventario entre locales para balancear el stock, optimizando el capital y evitando compras innecesarias.

Si a la sucursal del centro se le acabó una cera para cabello, pero la de la zona norte tiene de sobra, coordinas una transferencia interna en lugar de hacer un pedido nuevo. Esta visión global es simplemente imposible con hojas de cálculo o sistemas aislados. Si quieres ver cómo funciona, puedes explorar más sobre las capacidades de un POS moderno y el impacto directo que tiene en la gestión.

Convierte los datos de tu inventario en decisiones rentables

Pantalla de portátil mostrando gráficos financieros, documentos y etiquetas en un escritorio de oficina, simbolizando decisiones rentables.

Un inventario bien gestionado es mucho más que una simple lista de productos; es una verdadera mina de oro de datos esperando a que la explotes. Cada artículo que entra, se vende o se ajusta genera información valiosísima. La clave para que saber cómo hacer un inventario de productos realmente impulse tu negocio es aprender a interpretar esa información y transformarla en acciones estratégicas que disparen tu rentabilidad.

Un sistema de punto de venta moderno ya no solo registra transacciones, ahora genera reportes detallados que funcionan como el termómetro de la salud de tu negocio. Con estos datos en la mano, dejas de reaccionar a los problemas para empezar a anticiparlos y tomar decisiones de forma proactiva.

Los KPIs que todo negocio debe vigilar

Para traducir la avalancha de datos en inteligencia de negocio, tienes que enfocarte en los Indicadores Clave de Rendimiento (KPIs) correctos. Estas métricas te dirán qué está funcionando, qué no y, sobre todo, por dónde se están fugando tus ganancias.

  • Rotación de inventario: Este KPI te dice cuántas veces has vendido y repuesto tu inventario en un periodo específico. Una rotación alta es una excelente señal: tus productos vuelan del estante, lo que beneficia directamente tu flujo de caja. Por el contrario, una rotación baja podría ser una alerta de exceso de stock o de productos que simplemente no le interesan a nadie.

  • Costo de Bienes Vendidos (COGS): Aquí se refleja el costo directo de los productos que vendiste. Es una cifra crucial para calcular tu ganancia bruta y entender qué tan eficiente es tu cadena de suministro y tu estrategia de precios.

  • Margen de ganancia por producto: Analizar la rentabilidad de cada artículo te permite identificar a tus productos "héroes" y "villanos". Te sorprendería saber cuántos productos se venden mucho pero tienen un margen tan bajo que apenas contribuyen a tus utilidades reales.

Dominar estos KPIs te da el poder de entender la dinámica financiera de tu inventario. Si quieres profundizar en cómo aplicar estos conceptos, dale un vistazo a nuestra guía sobre la toma de decisiones basada en datos.

Identificando a los 'héroes' y 'villanos' de tu stock

Pongamos un ejemplo práctico. Imagina que tienes una barbería. Al revisar tus reportes del último mes, descubres que una marca de aceite para barba tiene una rotación altísima y un margen de ganancia excelente. ¡Esos son tus héroes! Con esta información, puedes decidir darle más espacio en el anaquel, negociar un mejor precio por volumen con tu proveedor o incluso lanzar una promoción para impulsar aún más sus ventas.

Al mismo tiempo, el reporte te muestra que un tipo de gel fijador de una marca poco conocida apenas se ha movido en tres meses. Esos son tus villanos: están ocupando espacio valioso y tienen tu dinero estancado. La decisión lógica es clara: ponerlos en oferta para liquidar el stock cuanto antes y no volver a comprarlos, liberando ese capital para invertir en más productos héroes.

No subestimes el poder de un análisis de producto bien hecho. Identificar a tus héroes y villanos te permite optimizar tu capital, mejorar tu flujo de efectivo y asegurarte de que cada centímetro de tu local trabaje para ti.

Conectando tu inventario con el cliente

La gestión de inventario alcanza su máximo potencial cuando la integras con un sistema de CRM. Al tener toda la información en un solo lugar, como lo hace Swirvle, puedes entender no solo qué se vende, sino quién lo está comprando.

Esta conexión te abre un mundo de posibilidades para segmentar a tus clientes según sus hábitos de compra. Por ejemplo, en una barbería, podrías identificar fácilmente a todos los clientes que compran regularmente una cera para peinar específica. Con esa lista, puedes lanzar una campaña de WhatsApp automatizada ofreciéndoles un descuento en su próxima compra de ese producto. Esta personalización no solo vende más, sino que fideliza.

En un entorno como el de México, con una inflación de alimentos que alcanzó una tasa anual del 2.56% en noviembre, un control de inventario eficiente se vuelve crítico para proteger los márgenes. Para una cafetería que utiliza un POS con gestión de recetas, esto significa prever faltantes y ajustar costos, ya que un mal inventario puede causar pérdidas de entre el 5% y el 10% solo en perecederos. Al integrar el CRM, se pueden ejecutar campañas automáticas que, según benchmarks, pueden incrementar la frecuencia de compra en un 25%, contrarrestando el impacto de los costos crecientes. Conoce más sobre las tendencias de inflación en el sector agrícola.

Al final del día, los datos de tu inventario son el mapa que te guía hacia la rentabilidad. Usarlos para optimizar tus compras, planificar promociones inteligentes y entender a tus clientes es lo que diferencia a un negocio que sobrevive de uno que realmente prospera.

Preguntas frecuentes sobre la gestión de inventarios

Incluso con el mejor sistema del mundo, en el día a día siempre surgen dudas. Aquí vamos a resolver algunas de las preguntas más comunes que nos hacen los dueños de negocios, para que puedas despejar cualquier incertidumbre y afinar tu proceso.

La idea es darte respuestas directas y soluciones que puedas aplicar ya mismo.

¿Cada cuánto debo hacer un inventario físico si ya uso un sistema POS?

Esta es la pregunta del millón. Aunque un buen sistema de punto de venta como Swirvle actualiza tu inventario en tiempo real con cada venta, los conteos físicos siguen siendo indispensables. Piénsalo así: el sistema no ve si un producto se dañó, si hubo un pequeño robo o si alguien cometió un error al recibir un pedido.

Para la mayoría, la mejor estrategia es una combinación inteligente. Realiza un conteo cíclico constante —por ejemplo, revisa una categoría diferente cada semana— y programa un conteo físico completo al menos una o dos veces al año.

Un ejemplo práctico: el dueño de una barbería podría dedicar 30 minutos cada lunes a contar únicamente los bálsamos para barba. Así, la operación no se detiene y la información se mantiene fiable todo el tiempo.

¿Qué hago si encuentro discrepancias entre mi conteo físico y el sistema?

Primero, que no cunda el pánico. Encontrar diferencias no es una falla, es una oportunidad para mejorar. Lo primero es volver a contar esa sección para descartar un simple error humano. Si la discrepancia persiste, es momento de ponerse el sombrero de detective y revisar los registros de ventas, devoluciones o recepciones de mercancía que pudieron haberse procesado mal.

Las causas más comunes de descuadres son el robo hormiga, productos dañados que nunca se dieron de baja, errores del proveedor en la entrega, o fallos al registrar transferencias entre sucursales. Un buen sistema POS te permite hacer ajustes de inventario documentando siempre la razón (ej. 'merma por caducidad', 'producto dañado'). Esto es oro puro, porque te ayuda a identificar patrones y a reducir futuros faltantes.

¿Cómo gestiono productos con variantes como tallas o sabores?

Aquí la clave es la disciplina con los SKU (Stock Keeping Unit). Cada variante, sin excepción, debe tener un SKU único. Por ejemplo, en una cafetería, el "Jarabe de Vainilla Sugar-Free de 750 ml" necesita un SKU totalmente distinto al "Jarabe de Vainilla Regular de 750 ml".

Un sistema POS robusto te permite crear un producto "padre" (ej. Jarabe de Vainilla) y de ahí generar todas sus variantes, cada una con su propio SKU, costo y nivel de stock. Esto es crucial para saber qué variantes se venden como pan caliente y cuáles solo están acumulando polvo en la estantería.

¿Es posible gestionar el inventario de varias sucursales a la vez?

Claro que sí. De hecho, es una de las ventajas más potentes de los sistemas POS modernos que operan en la nube. Plataformas como Swirvle centralizan el inventario de todas tus ubicaciones en un solo panel, dándote visibilidad total sin tener que saltar de un reporte a otro.

Esto te abre un mundo de posibilidades:

  • Ver el stock total de un producto en toda la empresa en tiempo real.

  • Realizar transferencias de inventario entre sucursales para cubrir la demanda local sin tener que hacer compras nuevas.

  • Estandarizar las compras y negociar mejores precios con proveedores por volumen.

Para una cadena de autolavados o una franquicia de cafeterías, esta visión centralizada es simplemente esencial para optimizar el capital y asegurar que cada sucursal tenga exactamente lo que necesita. Si te interesa, puedes conocer más sobre los precios de planes que incluyen gestión multi-sucursal y ver cómo se adaptan a tu negocio.

En Swirvle, hemos diseñado un sistema POS con CRM que no solo simplifica cómo hacer un inventario de productos, sino que convierte esos datos en una herramienta para hacer crecer tu negocio. Centraliza tu operación, automatiza tareas y toma decisiones más inteligentes hoy mismo. Descubre cómo Swirvle puede transformar tu gestión en https://swirvlehub.com.