Swirvle | Cómo hacer un descuento: descubre cómo crear promociones rentables

Cómo hacer un descuento: descubre cómo crear promociones rentables

Cómo hacer un descuento: descubre cómo crear promociones rentables

Arturo A.

Digital Marketing Expert and AI Enthusiast

15 feb 2026

Descubre como hacer un descuento rentable sin sacrificar ganancias. Guía práctica con fórmulas y ejemplos reales.

Saber cómo hacer un descuento rentable se reduce a una fórmula bastante simple: el aumento en el volumen de ventas tiene que compensar, y de sobra, la reducción en tu margen de ganancia por cada producto o servicio. Parece obvio, pero te sorprendería cuántos negocios se saltan este paso.

Un descuento mal calculado puede hacerte perder dinero en cada transacción, incluso si de repente tu local está lleno. Por eso, la regla de oro es siempre hacer los números antes de lanzar cualquier promoción.

El riesgo de un descuento mal calculado

Barista confundido lee un documento junto a un letrero que dice 'DESCUENTO PELIGROSO' en una cafetería.

Ofrecer descuentos es, sin duda, una de las formas más rápidas de atraer clientes. Pero un pequeño error en los cálculos puede poner en serios aprietos la salud financiera de tu negocio. La idea de que "cualquier descuento es bueno para que entre gente" es un mito muy peligroso que muchos aprenden por las malas.

Pongamos un ejemplo que he visto mil veces: una cafetería decide lanzar una promoción agresiva, un 2x1 en lattes, para ganarle al local de enfrente y llenar las mesas por la tarde. Suena bien, ¿no? Y, en efecto, los clientes empiezan a llegar en oleadas. La máquina de espresso no para y el personal anda a las carreras. Éxito total. O eso parece.

Pero, ¿qué está pasando realmente detrás de la barra?

El costo oculto de una promoción popular

El dueño, emocionado por ver el local lleno, nunca se sentó a calcular el costo real de cada latte que salía en esa promoción. No sumó el precio de la leche, los granos de especialidad, el vaso, la tapa, el azúcar y, muy importante, el tiempo y el sueldo del barista que lo prepara.

Al cerrar la caja, se da cuenta de la cruda realidad: cada 2x1 que vendió apenas si cubría el costo de los insumos. En muchos casos, incluso estaba perdiendo centavos. El aumento en el tráfico de gente no se tradujo en más ganancias, sino en un margen que se fue por el desagüe con cada taza "gratis".

Un descuento nunca debe ser un manotazo de ahogado para generar tráfico. Piensa en él como una inversión estratégica con un retorno claro y medible, ya sea en utilidades directas, adquisición de nuevos clientes o en fortalecer la lealtad de los que ya tienes.

De la reacción a la estrategia

Este escenario ilustra una verdad que aplica para cualquier pyme, da igual si es un restaurante, un autolavado o una barbería. Un descuento improvisado te va a drenar los recursos. En cambio, uno bien planeado se convierte en una de tus mejores herramientas de marketing.

Justo de eso se trata esta guía: de mostrarte cómo pasar de las promociones reactivas a las tácticas estratégicas. Vamos a ver cómo puedes usar los descuentos para:

  • Fidelizar a tus clientes actuales para que te visiten más seguido.

  • Aumentar el ticket promedio en cada compra.

  • Crecer de forma sostenible, sin tener que sacrificar tus márgenes.

Elige el tipo de descuento perfecto para tu objetivo

No todos los descuentos nacen iguales. Lanzar una promoción sin un objetivo claro es como navegar sin brújula: puedes moverte, pero probablemente no llegarás a buen puerto. Aplicar el descuento incorrecto es, en el mejor de los casos, regalar margen de ganancia y, en el peor, dañar la percepción de tu marca.

La pregunta clave siempre es: ¿qué quiero lograr con esta oferta? ¿Busco liquidar inventario de temporada? ¿Atraer gente en esas horas muertas de la tarde? ¿O quizás convencer a mis clientes de que gasten un poco más en cada visita?

Cada meta requiere una herramienta distinta. Vamos a desglosar las tácticas más efectivas para que dejes de improvisar y empieces a diseñar promociones que de verdad impulsen tu negocio.

La comparativa definitiva: qué descuento usar según tu meta

Para simplificar la decisión, he preparado esta tabla. Piensa en ella como tu hoja de trucos para elegir la promoción correcta cada vez que la necesites.


Comparativa de tipos de descuento según objetivo de negocio

Tipo de Descuento

Objetivo Principal

Ideal Para

Ejemplo Práctico (Negocio Físico)

Porcentaje de Descuento

Generar tráfico y ventas rápidas

Mover inventario, llenar horarios de baja afluencia, atraer nuevos clientes.

Barbería: "Martes y miércoles de corte fresco. 20% de descuento" para atraer clientes en los días más lentos.

Por Volumen (2x1, 3x2)

Incrementar el ticket promedio y mover inventario.

Productos con buen margen o servicios donde el costo marginal de añadir uno más es bajo.

Restaurante: "Jueves de alitas. Compra una orden y llévate la segunda a mitad de precio". Fomenta el consumo de bebidas.

Paquetes y Combos

Simplificar la decisión y proteger el margen

Restaurantes, estéticas, servicios. Permite mezclar productos de alto y bajo margen.

Autolavado: "Paquete Completo: Lavado exterior + aspirado + cera por $350". Vende un servicio premium a un precio atractivo.

Cupón para Próxima Visita

Fomentar la lealtad y la recurrencia

Negocios que dependen de visitas frecuentes (estéticas, car wash, cafeterías).

Cafetería: "Con tu café de hoy, recibe un cupón del 15% para tu desayuno en los próximos 15 días".


Como ves, la estrategia lo es todo. Un simple 20% de descuento puede ser genial para un martes flojo, pero un cupón para la siguiente compra es mucho más poderoso si tu problema es que los clientes no regresan.

Descuentos porcentuales: el clásico para estimular la demanda

El 20% de descuento o el 30% en productos seleccionados es el pan de cada día en las promociones. Su magia radica en su simplicidad: todo el mundo lo entiende al instante y provoca una reacción inmediata.

Es tu mejor aliado cuando el objetivo es inyectar energía en días o temporadas de baja afluencia.

  • Para un car wash: Imagina un "¡Martes de Lavado! 20% de descuento en todos nuestros paquetes de lavado completo". Esta oferta tan directa puede convertir un día tradicionalmente lento en uno de los más movidos de la semana.

  • Para una cafetería: Una promoción como "Tardes de café. 15% de descuento en todas las bebidas de 3 p.m. a 5 p.m." ataca directamente ese hueco entre la comida y la cena, dándole a la gente una excusa perfecta para visitarte.

Descuentos por volumen o 2x1: la fórmula para aumentar el ticket promedio

Aquí la meta es muy concreta: hacer que cada cliente gaste más. Ofertas como "Compra 2 y llévate el tercero a mitad de precio" o el infalible "2x1" funcionan porque apelan a la psicología del "ahorro por comprar más".

Son perfectas para productos con un margen saludable o para servicios donde el costo de añadir una unidad extra es mínimo.

  • Para una barbería: En lugar de un descuento individual, prueba con "Trae a un amigo y ambos obtienen un 30% de descuento". Aseguras dos ventas en lugar de una y tienes la oportunidad de ganar un cliente nuevo.

El poder de una buena oferta es tremendo. Solo hay que ver los resultados de eventos como el Hot Sale en México, donde las ventas online alcanzaron un récord de 42,725 millones de pesos. ¿El motor? Los descuentos. 9 de cada 10 compradores tomaron la decisión gracias a una promoción. Esto demuestra que una estrategia bien planeada, ya sea en línea o en tu tienda física con un POS como Swirvle, puede generar resultados masivos.

Paquetes y combos: simplifica la decisión y protege tu margen

Agrupar productos o servicios en un paquete a precio cerrado es una jugada maestra, sobre todo en restaurantes y negocios de servicios. El objetivo es doble: haces la vida más fácil al cliente y blindas tu margen de ganancia.

Cuando creas un combo, puedes mezclar productos de alto margen (como las bebidas) con los de menor margen (el plato fuerte), asegurando que la venta total siempre sea rentable para ti.

Los paquetes no solo se perciben como un gran valor para el cliente, sino que te dan control total sobre la rentabilidad. En lugar de aplicar un descuento general que erosiona tus ganancias, diseñas una oferta que ya es rentable por definición.

  • Para un restaurante: El clásico "Menú del día: Sopa + Plato Fuerte + Agua Fresca por $150" es un ejemplo perfecto. Simplifica la elección del comensal apurado, acelera la rotación de mesas y te permite guiar la demanda hacia los platillos que más te conviene vender.

Cupones para la próxima visita: la mejor táctica para fidelizar

Si tu principal dolor de cabeza es que los clientes vienen una vez y no vuelven, la solución es clara: el descuento no debe ser para hoy, sino para mañana. Ofrecer un cupón para la próxima visita es una de las herramientas más efectivas para construir lealtad.

Esta estrategia transforma una simple transacción en el comienzo de una relación. El cliente se va con un incentivo tangible para regresar, y tú tienes una razón para volver a contactarlo.

Para que esto funcione de maravilla, es crucial saber quiénes son tus clientes. Si quieres profundizar en cómo agruparlos para enviarles ofertas personalizadas, te recomiendo leer nuestro artículo sobre qué es la segmentación de clientes.

  • Para una estética: "Con tu servicio de hoy, recibe un cupón de 25% de descuento para tu próxima cita en los siguientes 30 días". Esto crea un ciclo de visitas y te ayuda a asegurar ingresos futuros, combatiendo la incertidumbre.

Cómo calcular un descuento para que sea rentable

Aquí llegamos al momento de la verdad, el punto que separa una promoción exitosa de un desastre financiero. Es hora de dejar las suposiciones a un lado y empezar a usar los números para tomar decisiones inteligentes. La buena noticia es que para saber cómo calcular un descuento que realmente funcione no necesitas un doctorado en finanzas; basta con entender una fórmula simple que te dará el control total.

Antes de pensar siquiera en porcentajes de descuento, necesitas dominar un concepto clave: tu margen de ganancia por producto o servicio. Sin este dato, cualquier cálculo que hagas será pura adivinanza.

El proceso es bastante lógico. Partes de un objetivo claro, diseñas el descuento para alcanzarlo y, finalmente, mides el impacto para asegurar que no solo vendiste más, sino que también ganaste más.

Diagrama de flujo que ilustra 3 pasos: objetivo, aplicación de descuento y venta final.

Este esquema nos recuerda que un descuento no es un acto aislado, sino una parte de un proceso estratégico que debe generar un resultado medible y, sobre todo, positivo para tu negocio.

Paso 1: Conoce tu margen de ganancia

Tu margen de ganancia, en términos sencillos, es la diferencia entre lo que cobras por un producto y lo que te cuesta producirlo. Es el dinero que de verdad te queda en la bolsa después de cubrir el costo directo de lo que vendiste, también conocido como COGS (Costo de Bienes Vendidos).

Margen de Ganancia Bruta = Precio de Venta - Costo del Producto

Vamos a ponerlo en práctica con el ejemplo de una cafetería:

  • Producto: Latte Grande

  • Precio de Venta: $70 MXN

  • Costo de Insumos: $25 MXN (café, leche, vaso, tapa, azúcar)

  • Margen de Ganancia: $70 - $25 = $45 MXN

Ese número, $45, es tu punto de partida. Cada latte que vendes a precio completo te deja esa ganancia para cubrir todo lo demás (renta, sueldos, luz) y generar utilidad. Cualquier descuento que ofrezcas saldrá directamente de esos $45.

Paso 2: La fórmula del punto de equilibrio de una promoción

Ahora viene la parte interesante. Una vez que conoces tu margen, puedes calcular el punto de equilibrio de la promoción. Esta fórmula te dice exactamente cuánto más necesitas vender para que la ganancia total sea la misma que tendrías sin el descuento.

Básicamente, responde a la pregunta: "Si sacrifico parte de mi margen con un descuento, ¿cuántas unidades extra tengo que vender para compensar y quedar tablas?".

La fórmula se ve así:

Aumento de Ventas Necesario (%) = [Margen Original / (Margen Original - Descuento Absoluto)] - 1

No te asustes, es más fácil de lo que parece. Vamos a desglosarlo con un ejemplo de un restaurante.

Escenario: Un restaurante y su platillo estrella Imagina que un restaurante vende un "Salmón a las Finas Hierbas" a $200 MXN. El costo de los ingredientes para prepararlo es de $80 MXN.

  • Margen de Ganancia Original: $200 - $80 = $120 MXN por platillo.

El gerente decide lanzar una promoción agresiva de fin de semana: un 20% de descuento en este platillo para atraer más comensales.

Ahora, apliquemos los números.

Primero, calculamos el nuevo precio y el nuevo margen con el descuento:

  • Descuento aplicado: 20% de $200 = $40 MXN.

  • Nuevo Precio de Venta: $200 - $40 = $160 MXN.

  • Nuevo Margen de Ganancia: $160 (nuevo precio) - $80 (costo) = $80 MXN por platillo.

Como ves, el descuento redujo la ganancia por platillo de $120 a solo $80. Ahora, usemos la fórmula del punto de equilibrio para ver qué significa esto en términos de ventas.

Aumento de Ventas Necesario (%) = [$120 / ($120 - $40)] - 1 Aumento de Ventas Necesario (%) = [$120 / $80] - 1 Aumento de Ventas Necesario (%) = [1.5] - 1 = 0.5

El resultado es claro: para que este descuento sea rentable (o al menos no genere pérdidas), el restaurante necesita aumentar las ventas de ese platillo en un 50%.

Paso 3: Interpreta los resultados para tomar decisiones

¿Y qué significa ese 50% en la vida real?

Si el restaurante normalmente vendía 20 platillos de salmón un sábado, con la promoción necesita vender 30 platillos solo para obtener la misma ganancia total que antes ($2,400 MXN). Si logran vender 31 o más, la promoción es un éxito. Si venden 29 o menos, están perdiendo dinero en comparación con un sábado normal.

Esta simple matemática te da un poder increíble. Te permite evaluar si una promoción tiene sentido antes de lanzarla. ¿Crees de verdad que un 20% de descuento es suficiente para que tus ventas de salmón pasen de 20 a 30 unidades? Si la respuesta es un sí rotundo, adelante. Si tienes dudas, quizás sea mejor probar con un descuento más conservador del 10% o pensar en otro tipo de oferta.

Garantizar que un descuento sea provechoso es una cuestión de aplicar la fórmula correcta. Esta mentalidad analítica es clave para construir negocios rentables, donde la planificación estratégica supera a la improvisación.

La regla de oro: Nunca lances una promoción sin antes calcular su punto de equilibrio. Este número se convierte en tu objetivo de ventas mínimo y te protege de regalar tu margen sin obtener un beneficio claro a cambio.

Este análisis es la base para medir el retorno de la inversión de tus campañas. Si quieres profundizar en este concepto, te invitamos a explorar nuestra guía completa sobre qué es el ROI en marketing. Armado con estos cálculos, dejas de operar a ciegas y conviertes los descuentos en una herramienta precisa para crecer de forma sostenible.

Lanza y comunica tu promoción para maximizar el impacto

Hombre usando un teléfono móvil frente a un escaparate de tienda con una mujer, promocionando descuentos.

Llegamos a la parte crucial. Puedes tener el descuento más ingenioso y mejor calculado del mundo, pero si nadie se entera o las reglas no son claras, es como si no existiera. La ejecución y la comunicación son, sin duda, tan importantes como la estrategia financiera que hay detrás. Un lanzamiento mal manejado puede generar confusión, clientes frustrados y, en el peor de los casos, pérdidas que no tenías en el radar.

El primer paso para que todo salga bien es dejar las condiciones más claras que el agua. Esto no es burocracia innecesaria; es la mejor forma de proteger tanto tus márgenes como la experiencia de tus clientes.

Establece reglas claras para evitar sorpresas

La ambigüedad es el peor enemigo de una buena promoción. Antes de siquiera pensar en imprimir un cartel o publicar en Instagram, tienes que tener respuestas firmes a las preguntas clave. Una comunicación floja puede convertir una campaña emocionante en un dolor de cabeza lleno de quejas.

Piensa en los detalles que de verdad importan:

  • Vigencia: ¿Cuándo arranca y cuándo se acaba la oferta? Un "2x1 solo los miércoles de este mes" es específico, crea urgencia y es muy fácil de recordar.

  • Productos aplicables: ¿El descuento es para todo o solo para una categoría? Sé muy explícito. "20% en todos los cafés calientes" es infinitamente mejor que un vago "20% en cafés".

  • Límites: ¿Hay un tope por cliente o por compra? Algo como "máximo dos promociones por persona" te ayuda a prevenir abusos y a cuidar tu inventario.

  • Exclusiones: ¿Se puede combinar con otras ofertas? Aclarar que "no es acumulable con otras promociones" te va a ahorrar muchísimas discusiones.

Poner estas condiciones a la vista en tu local y en todos tus canales digitales no solo demuestra transparencia, sino que también maneja las expectativas de la gente y le da a tu personal las herramientas para aplicar todo correctamente.

El poder de la segmentación para personalizar tus ofertas

Lanzar una oferta masiva y genérica es como pescar con una red de agujeros gigantes: seguro algo atrapas, pero la mayoría de los peces se escapan. El verdadero poder está en la segmentación. Se trata de mandar el mensaje correcto, a la persona correcta y en el momento indicado. Aquí es donde una herramienta de CRM integrada a tu punto de venta, como Swirvle, cambia las reglas del juego por completo.

En vez de gritarle a todo el mundo la misma oferta, la segmentación te permite susurrarle a cada cliente la promoción que de verdad le interesa. Esto no solo dispara las conversiones, sino que fortalece la lealtad hacia tu marca.

Con los datos de compra que ya tienes de tus clientes, puedes crear campañas personalizadas que conecten a un nivel mucho más profundo.

  • Para clientes "perdidos": Imagina una barbería que manda un cupón por WhatsApp: "¡Te extrañamos, Carlos! Vuelve esta semana y llévate un 15% de descuento en tu corte". Una acción tan simple puede reactivar a un cliente que lleva meses sin visitarte.

  • Para clientes leales: ¿Y qué tal un restaurante que identifica a sus clientes más fieles y les manda una oferta exclusiva? "Gracias por tu lealtad, Sofía. Disfruta de tu postre favorito por nuestra cuenta en tu próxima visita".

  • Para compras específicas: Un autolavado podría segmentar a todos los que compraron un lavado básico y ofrecerles probar el paquete premium: "Dale a tu auto el tratamiento que merece. Prueba nuestro lavado con cera con un 20% de descuento".

Esta personalización convierte un simple descuento en una experiencia valiosa para el cliente. Si quieres más tácticas como estas, no te pierdas nuestra guía con ideas de promociones para tu negocio.

Comunica con urgencia y emoción

Ya con las reglas claras y tus segmentos bien definidos, es hora de generar emoción. La comunicación de tu campaña debe crear un sentido de urgencia, de que si no actúan ahora, se estarán perdiendo de algo grande.

Piensa en el lanzamiento como si fuera un pequeño evento. Usa tus redes sociales para crear expectativa días antes. Sube historias con cuentas regresivas, muestra los productos que estarán en oferta y utiliza un lenguaje que despierte el deseo.

En México, por ejemplo, el éxito explosivo de formatos como Tiendas 3B, que crecieron un 36.8% en un solo trimestre, demuestra las ganas que tiene el consumidor de encontrar descuentos bien ejecutados. Este modelo se basa en precios bajos constantes para fomentar la recurrencia, un principio que cualquier pyme puede adaptar con un buen POS y CRM para crear ofertas segmentadas que eleven el ticket promedio y la frecuencia de compra.

Para maximizar el impacto, puedes incluso implementar estrategias de lanzamiento exclusivas, como ofrecer un acceso VIP para el Black Friday a tus mejores clientes. Esta táctica no solo los hace sentir especiales, sino que te garantiza un pico de ventas desde el primer momento.

¿Cómo saber si tu campaña de descuentos de verdad funcionó?

El éxito de una promoción no se mide solo por un pico en las ventas. Para entender el verdadero impacto de tus esfuerzos y asegurarte de que cada descuento sea una inversión inteligente, necesitas mirar más allá de lo evidente. Sin una medición adecuada, es como navegar a ciegas; es imposible saber qué funcionó, qué falló y, lo más importante, cómo afinar la estrategia para la próxima vez.

Un aumento en el tráfico es una buena señal, claro, pero no cuenta toda la historia. ¿Esos clientes nuevos volvieron? ¿El descuento atrajo al público que realmente te interesa? ¿Lograste que la gente gastara más en cada visita? Estas son las preguntas que marcan la diferencia entre una campaña que parece exitosa y una que es genuinamente rentable.

Más allá de las ventas: los indicadores que de verdad importan

Para medir el retorno de inversión (ROI) real de tus descuentos, tienes que profundizar más allá de los ingresos brutos. Aquí es donde un buen sistema POS con funciones de CRM, como Swirvle, se vuelve tu mejor aliado, permitiéndote rastrear con precisión las métricas que realmente mueven la aguja.

Estos son los indicadores esenciales que deberías tener en tu radar:

  • Atribución de ventas por cupón: Esta es la métrica más directa. Te permite saber con exactitud cuántas ventas y cuántos ingresos generó cada código de descuento. Por ejemplo, si creas el cupón "NUEVO15", podrás ver exactamente cuánta gente lo usó, dándote una cifra concreta del impacto de tu campaña para atraer nuevos clientes.

  • Incremento en el ticket promedio: Algo tan simple como comparar el valor promedio de compra durante la promoción contra un periodo normal te da una visión clara. Si tu descuento por volumen (piensa en un "compra 2 y llévate el tercero a mitad de precio") está bien diseñado, deberías ver un aumento notable aquí.

  • Tasa de canje de cupones: Este número te dice qué tan irresistible fue tu oferta. La fórmula es sencilla: (cupones usados / cupones emitidos) x 100. Una tasa baja puede ser una señal de alerta de que la oferta no era lo suficientemente atractiva o, quizás, de que la comunicación no llegó a las personas correctas.

  • Costo de adquisición de clientes (CAC): Si tu objetivo principal era atraer caras nuevas, esta métrica es crucial. Suma todos los costos de la campaña (incluyendo el valor total de los descuentos que diste) y divídelo entre el número de clientes nuevos que conseguiste. Así sabrás exactamente cuánto te costó "comprar" cada nuevo cliente.

No es casualidad que eventos como El Buen Fin sean un motor de crecimiento. Durante esas fechas, el gasto por consumidor puede superar los $3,600 pesos, y un 25% de los compradores vuelve a comprar gracias a promociones bien pensadas. Esto solo subraya la importancia de usar cupones inteligentes y programas de lealtad. No solo te permiten medir el ROI, sino que pueden elevar el ticket promedio hasta en un 16.1%, convirtiendo los datos de tus clientes en utilidad pura.

Un caso práctico: el valor real de un cliente a largo plazo

Vamos a llevar esto a un escenario real. Imagina una barbería que busca atraer a un público más joven. Decide lanzar una campaña agresiva: "25% de descuento en tu primer corte".

La promoción es un éxito. Durante un mes, atraen a 50 clientes nuevos. Si se quedaran solo con las ventas de ese mes, podrían pensar que simplemente "regalaron" un 25% de su margen. Pero la verdadera medición empieza justo después de que termina la campaña.

Un simple descuento puede ser una inversión medible en el futuro de tu negocio. El objetivo no es solo la venta de hoy, sino asegurar las de mañana. Para eso, necesitas medir la retención.

Usando su sistema CRM, la barbería le da seguimiento a esos 50 clientes nuevos durante los siguientes seis meses. ¿El resultado? Descubren que 20 de ellos (un 40%) regresaron al menos dos veces más, pagando ya el precio completo. Esos 20 se convirtieron en clientes habituales.

Con esta información, el panorama cambia por completo. Ahora pueden calcular el Valor de Vida del Cliente (LTV) que generó esa promoción inicial. Si saben que un cliente habitual gasta en promedio $2,000 al año, esos 20 clientes recurrentes representan un ingreso anual proyectado de $40,000. De repente, el costo del descuento inicial se ve como una inversión increíblemente rentable.

Este enfoque transforma por completo la manera de ver las promociones, centrándose en la toma de decisiones basada en datos para construir un crecimiento que perdure en el tiempo.

Preguntas frecuentes sobre descuentos rentables

Al llegar al final de esta guía sobre cómo diseñar descuentos que de verdad funcionen, es normal que todavía tengas algunas preguntas en el tintero. Por eso, he recopilado las dudas más comunes que escucho de dueños de negocios como tú, con respuestas directas para que lances tus próximas promociones con total confianza.

¿Cuál es un porcentaje de descuento seguro para no perder dinero?

No existe una cifra mágica que le sirva a todo el mundo. La seguridad de un descuento no está en el número que pones en el anuncio, sino en tu margen de ganancia. Piensa en esto: una boutique de ropa con un margen del 70% puede ofrecer un 25% de descuento con mucha más tranquilidad que un pequeño restaurante cuyo margen en platillos apenas llega al 30%.

La regla de oro es simple: primero, calcula tu margen y tu punto de equilibrio, tal como lo vimos en los apartados anteriores.

Si apenas estás empezando a experimentar, lo más inteligente es ser conservador. Arranca con ofertas del 10% o 15% y mide con lupa el impacto en tu volumen de ventas. Solo después de analizar esos resultados, y con datos en la mano, deberías plantearte lanzar promociones más agresivas.

¿Es mejor tener descuentos siempre o solo por temporadas?

Tener descuentos permanentes es una trampa peligrosa. Con el tiempo, acostumbras a tus clientes a esperar precios rebajados, lo que inevitablemente devalúa la percepción de tu marca y destroza tus márgenes. La gente, sencillamente, dejará de pagar el precio completo.

Lo realmente efectivo es usar los descuentos como herramientas estratégicas, con un propósito claro y definido. Por ejemplo:

  • Liquidar inventario de temporada antes de que pierda valor.

  • Impulsar las ventas en esos días y horas de baja afluencia.

  • Atraer clientes durante fechas clave como El Buen Fin o el Hot Sale.

Si lo que buscas es premiar la lealtad, un programa de puntos o recompensas es una alternativa mucho más inteligente que un descuento fijo. Fomentas la recurrencia sin afectar directamente el valor que tus clientes le dan a lo que vendes.

La estrategia de descuentos no se trata de ser el más barato todo el tiempo, sino de ser el más inteligente en el momento adecuado. Trata las promociones como un evento especial, no como la normalidad.

¿Cómo evito que los clientes solo me compren en promoción?

Esa es una de las grandes preocupaciones, y la solución está en dos palabras: segmentación y valor. No todos los clientes son iguales, y no deberías tratarlos como si lo fueran.

Aquí la clave es apoyarte en un buen sistema CRM para identificar a tus clientes más fieles. A este grupo, en lugar de bombardearlo con descuentos, ofrécele beneficios exclusivos que fortalezcan la relación: acceso anticipado a productos nuevos, un pequeño regalo con su compra o invitaciones a eventos privados.

Para los "cazadores de ofertas", diseña descuentos de "primera vez" que sirvan como gancho para que conozcan la calidad de tu servicio. Una vez que los tienes dentro, tu trabajo es retenerlos con una experiencia de cliente espectacular y un programa de lealtad que recompense su frecuencia de compra.

¿Un descuento para un servicio funciona igual que para un producto?

Aunque el cálculo de rentabilidad es muy parecido, la estrategia detrás de un descuento para un servicio tiene sus propios matices. Cuando vendes productos, tu objetivo casi siempre es mover inventario físico. En cambio, cuando vendes un servicio (como en una estética, un taller mecánico o una barbería), tu "inventario" es tu tiempo disponible.

Por esa misma razón, los descuentos en servicios son increíblemente efectivos para llenar esos huecos en tu agenda. Una oferta como "20% de descuento en citas de martes a jueves por la mañana" puede transformar tus horas más lentas en las más productivas.

Además, el descuento de primera visita es especialmente poderoso en servicios. Ayuda a un cliente potencial a romper la barrera de la duda y animarse a probarte. Si la experiencia es buena, el valor de ese cliente a largo plazo compensará con creces el descuento inicial que le ofreciste.

En Swirvle, entendemos que saber cómo hacer un descuento es solo el principio. Nuestra plataforma todo en uno te da un POS, un CRM y un programa de lealtad para que puedas segmentar a tus clientes, lanzar campañas personalizadas por WhatsApp y medir el ROI de cada promoción. Deja de adivinar y empieza a tomar decisiones con datos. Descubre cómo Swirvle puede ayudarte a crecer de forma rentable.